Ahora si, dejemos venir las palabras, como va el agua cayendo de una cascada, rápida y hermosa, y en algunas ocasiones como se ve en el mar, tranquila y profunda, esperando ser descubierta por algún curioso que vaga por el mundo en busca de fama o diversión.
Dejemos fluir la mente, y relajar el corazón.
Dejamos que lo único que nos quede sea recordar.
By me a los 9 años.
By me a los 9 años.
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