miércoles, 16 de mayo de 2012

Ciencia Política.


¿Qué he aprendido en la clase de ciencia política? ¿Todos estos años? (pues en noveno aprendí lo que me hace hoy como mujer, y en 11 aprendí lo que me hace y me hará en un futuro). Pienso que la pregunta sería mejor ‘’ ¿Qué no aprendí en ciencia política?’’ y sería más fácil y corta de responder la pregunta.
Pero para ser totalmente sincera y concreta en la medida de lo posible, mencionaré los aspectos más importantes que aprendí, y que sé que algunos de ellos son y otros serán la base de mi carácter como mujer, como persona y ciudadana del mundo en un futuro.
Pues bien, para empezar con lo que considero y catalogo como ‘’lo mejor’’, sería interesante primero que todo mencionar las infinitas gracias que le doy a usted, por permitir expresarme libremente en sus trabajos y poder desarrollar los temas con toda la libertar posible.
‘’Mujer’’ palabra que según la Real Academia Española se define como: 1. f. Persona del sexo femenino. 2. f. mujer que ha llegado a la pubertad o a la edad adulta. 3. f. mujer que tiene las cualidades consideradas femeninas por excelencia.  4. f. mujer que posee determinadas cualidades. 5. f. mujer casada, con relación al marido. Las palabras no se quedan únicamente en significados dados por la RAE, las mujeres mucho menos; las mujeres somos mucho más, y eso es algo que usted nos ha enseñado a lo largo de este tiempo que llevamos con usted. Si me preguntan ‘’ Para usted ¿qué es ser mujer?’’ jamás se me ocurriría responder algo así, basándome en un diccionario. Por el contrario me basaría en mi propio criterio y carácter que es lo que me forma como ‘’ mujer’’, básicamente diría quién soy, cómo soy. Daría mi definición.  Mi definición propia como mujer, se basa en una cantidad de palabras probablemente sin sentido, pero si alguien le encuentra el sentido probablemente estaremos en el mismo barco.
Para mi mujer, pues, es ser una persona delicada, femenina, con criterio propio, con mente abierta (y bueno, sí, muchas veces cerrada). Para mi ser mujer no es tener que levantarme diariamente a hacerle el café a mi esposo, plancharle la ropa, encargarme de los niños y dejar mi vida profesional a un lado. Esos serían placeres que me daría si estoy de ánimo para hacerlo. Para mi ser mujer es continuar con mis proyectos de vida sin ninguna interrupción, es tener sueños y metas claros en la vida, es cumplirlos a como dé lugar.
 Ser mujer es no derrumbarse en la mitad de una dificultad, es darle al mundo la curva más hermosa que tenemos -la sonrisa- , y seguir adelante. Yo, que soy mujer, puedo decir firmemente que el carácter que forjamos va mucho más allá de frases como ‘’cuando una mujer dice ‘’no’’ es ‘’NO’’’’, ‘’Mujer que no sea celosa, no es mujer’’, ‘’mujer que no es dramática, no es mujer’’.  Bueno sí, hay que aceptar que la mayoría de nosotras somos algo celosas y dramáticas, pero me gusta ver esas características ‘’negativas’’ como algo que nos forma, que hace parte de nosotras pero que no nos define completamente. Vamos más allá, somos capaces de ceder cuando es necesario, de razonar y pensar las cosas en una perspectiva diferente, una perspectiva organizada que (tal vez) muchos hombres no entiendan, pero que al final terminarán agradeciendo. Ser mujer es ser capaz de pensar por sí sola, es formarse un pensamiento crítico sobre la vida, sobre las cosas que pasan en ella, es defender sus ideas, es defender sus derechos como persona.
Ser mujer es ser sensible, es ser amorosa con los demás, es brindar esa delicadeza y sutileza a la comunidad, porque somos las que le damos lo dulce al mundo. Ser mujer no siempre es tener una profesión,  a veces somos mujeres al margen, somos mujeres maltratadas, mujeres que viven escondidas en ellas mismas sin poder ser. A veces somos mujeres con miedo, que no somos capaces de salir de nosotras mismas y de la sombra en la que vivimos y mostrarle al mundo lo que tenemos por ofrecer. A veces somos mujeres sin estudio, mujeres golpeadas; calladas. Sin embargo seguimos siendo mujeres; no dejamos a un lado la esencia que nos hace un lado.
Las mujeres somos y estamos para apoyarnos entre nosotras si el resto del mundo no está en disposición de hacerlo, estamos para imponer nuestras ideas y defender nuestros derechos. Hoy en día yo como mujer estoy para eso, para apoyar a las que están escondidas bajo el manto el miedo y el silencio, bajo el manto del maltrato y la ignorancia; para ayudar a las que a pesar de ser mujeres no están siendo felices, no se están mostrando, están dejando sus sueños y metas a un lado, no están siendo completamente.

Al fin de cuentas las mujeres somos iguales a los hombres, pero también diferentes. Claro que somos iguales, iguales en derechos y en dignidad.
Es momento de decirle no más a las violaciones, no más golpes, no más dolor acumulado. Es momento de que ahora sí, todas seamos mujeres que piensan, no solo en ellas mismas, si no en las otras que están calladas, es momento de que tomemos conciencia de que no todas cuentan con los mismos recursos económicos e intelectuales para hacerse respetar, es momento de tomar lugar en el partido y pararse frente a una situación que lleva dejándonos a la sombra del mundo por mucho tiempo y que ya está mandada a recoger.

Pero mi aprendizaje no se queda en ‘’ser mujer’’ y ayudar a las demás a serlo. He aprendido a interesarme por el bienestar de mi país de una forma muy crítica respecto a los diferentes problemas que enfrenta hoy en día, a tomar partido como mujer joven y capaz frente a situaciones que son lamentables, a difundir información que es tapada por los canales nacionales, que al fin y al cabo transmiten lo que les interesa, lo que les conviene, canales que al fin y al cabo son un 70% por no decir 80% noticias ‘’superficiales’’ noticias de ‘’entretenimiento’’, canales que le dan más importancia a el lanzamiento de una nueva novela que a la realidad desastrosa que enfrenta el país. Creo que soy una de las muchas que piensa así, y que está cansada de ver cómo la gente se cierra únicamente a estos canales que no difunden información verídica (sin ánimo de desmeritar la información dada). Pero es verdad, hemos visto varias veces ya en clase lo que pasa con estos canales, lo que pasó con el proyecto hidroeléctrico el Quimbo, los medios de comunicación no mostraron cómo fue verdaderamente la situación, y cómo fueron sacadas las personas incorrectamente y de la manera más atroz de su lugar de vivienda y de trabajo. Y así ha pasado con mucha información que ha sido previamente filtrada para no ser publicada completamente. Actos como esos me indignan completamente y me animan a hacer algo por esta sociedad. Yo veo que esta sociedad que es supuestamente ‘’evolucionada’’ es simplemente una sociedad estancada en sí misma, que paró varios años atrás y dejó de avanzar en la mayoría de los aspectos, veo que cada vez hay más personas con una mente cerrada, e incapaces de decir lo que opinan por el miedo que otros puedan pensar y hacer al respecto. Siempre me he preguntado ¿por qué la gente simplemente no dice lo que quiere y se acabó? Pues bien, ya estoy empezando a poder responder mi tormentosa pregunta, y digo tormentosa porque aún así no me cabe en la cabeza el miedo un poco irracional a mi manera de ver, de algunas personas decir lo que quieran,  siempre con respeto de por medio (por supuesto).
 A lo que he llegado después de tanto pensarlo es que la misma sociedad se encarga de infundarle este miedo a las personas, y más a las inseguras. Con qué libertad voy a decir lo que yo pienso, digamos en un periódico, si voy a estar expuesta a que me maten por hacerlo, a que planeen un atentado contra mí, simplemente por no seguir los ideales políticos del presidente, del alcalde, de alguien de algún mando político o simplemente una persona del común. Vivimos en una sociedad que no respeta la diversidad de pensamiento, en una sociedad en donde unos cuantos quieren manejar a otros cuantos y convertirnos a todos en unas máquinas que piensen acorde a ellos, en personas incapaces de tener pensamiento propio y compartirlo sin necesidad de imponerlo.

Es por eso que he aprendido a lo largo de los años con usted, que si quiero ver un cambio en lo que me rodea, debo empezar por mí.  Me conozco muy bien como persona, y muchas veces soy de mente cerrada y no acepto tomar otra opinión de otra persona como propia, a menos que se me den unos buenos argumentos. Es por eso que constantemente vivo en ‘’debates’’ respecto a diferentes temas, como por ejemplo el tema de la adopción de niños por parte de matrimonios gay. Tengo unos principios y un carácter muy bien definido aún siendo una niña de tan solo 17 años que le falta toda una vida por delante, y un millón de experiencias por vivir, y es por eso muy difícil cambiar mi manera de ver las cosas, pero si quiero ver un cambio en el mundo debo empezar por mi misma, y si estoy cansada de ver cómo las personas quieren imponer sus ideas, entonces el paso a seguir es abrir la mentes sin dejar a un lado mi necesidad por dar a conocer mis ideas y darle la oportunidad a las personas de apropiarse de ellas. Y ese es otro de los aspectos más importantes que usted nos ha enseñado y  que he estado haciendo, estoy haciendo y haré.

Reflexionando un poco sobre esta pregunta, para cerrarla, pienso que cada uno de los elementos que mencioné se conectan de manera increíble y casi perfecta. Para poder ayudar al mundo de la manera que yo quiero debo estar dispuesta a abrir la mente y a aceptar los cambios, y para eso debo ser una mujer puesta en su lugar con sus ideales fijos y dispuesta a sacar a mi país adelante. No hay necesidad de gritar para hacer posible esto, lo único necesario es tener buenos argumentos.


Cambiando de pregunta, pero no mucho de enfoque, me pregunto si la paz en Colombia se podría lograr algún día. Creo necesario decir que llevo más de 10 minutos mirando la pantalla del computador viendo cómo no salen palabras, claro que 10 minutos no son nada para todas las veces que me he preguntado lo mismo. Pues bien, esta es una respuesta que no sé si sea capaz de responder con un ‘’sí’’ o un ‘’no’’ argumentado.

Me gustaría poder decirme a mi misma y al mundo entero ‘’ ¡Sí! Colombia sí va a lograr la paz’’, pero ¿cómo? ¿Será que esto es posible sabiendo que vivimos en la sociedad que vivimos? Estamos actualmente en un país donde la política en su mayoría es corrupta, donde los políticos quieren comprar votos y pretenden ganarse a la comunidad con democracia, sí, pero democracia dañada, democracia de esa que no está fundada en la verdadera base de la democracia que elige a sus representantes libremente, si no que está más bien fundada a su parecer; y ese parecer es un parecer corrupto, mentiroso, lleno de trampas y premios para los que voten y apoyen ideales que no son bien argumentados, para los que apoyen a una persona o un grupo de personas dispuestas a dar dinero y recompensas baratas comprando así la conciencia de la gente, y dejando el país en manos de personas que -partiendo de la base- mienten desde el principio.

¿Cómo lograr la paz en un país donde las promesas se rompen cada día más descaradamente?  Se rompen, no se cumplen, son falsas desde su principio. Los políticos de hoy en día no solo compran votos, si no que también hacen campañas mentirosas, en las cuales hacen ver un futuro brillante, con paz, sin muerte, sin corrupción, con buena economía, con educación, todo en un mismo ‘’paquete’’, pero lo que no nos atrevemos a decir y a creer es que estamos siendo engañados desde un inicio.

Nadie ha dicho que ser presidente sea fácil y tampoco que todas las promesas que se hacen se deban cumplir, es muy difícil.  Pero cada vez que hay nuevas elecciones veo los rostros de cientos de ciudadanos ilusionados porque ‘’Ahora sí, con este sí fue’’ Y lamentablemente no. Siempre tenemos el mismo final, en todos los gobiernos hay corrupción y hay errores, - también aciertos-, pero a lo que voy concretamente no es a los aciertos o errores que hayan, es a las mentiras.  Con estas no vamos a llegar a ningún lado y muchísimo menos a la paz, las mentiras no pueden ni deben ser base de nada, los tapujos tampoco ayudan a la población colombiana a lograr la paz, todo debe saberse públicamente, todos debemos estar enterados de lo que está pasando en el país, todos debemos tomar parte de un movimiento para la paz, todos debemos formar una sola masa y salir adelante juntos, pero no sé cómo pueda llegar a lograrse esto, la única salida que veo es : La verdad.



Espero que en un futuro con mi generación o las que vienen más atrás de mi, o de pronto las más próximas delante de la nuestra, se pueda lograr este fin. Tengo toda mi fe y mis esperanzas puestas en estas nuevas generaciones, confiando en que ojalá dejen las mentiras atrás, que sepamos desde un principio cómo son las cosas verdaderamente, que entendamos que a punta de mentira y robos no vamos a llegar a ningún lado, que entendamos que es nuestro país el que está en riesgo continuo de empeorar, que enfrentemos nuestra realidad como se debe, que tomemos conciencia de que nosotros tenemos un territorio que proteger, que tenemos un territorio en el que en un futuro crecerán nuestros hijos y nuestros nietos y los nietos de nuestros hijos, que entendamos de una vez por todas que si no actuamos ya contra la violencia de manera adecuada, nadie más lo hará nunca. Quiero pensar que en un futuro tomaremos todos las decisiones correctas, basadas en una moral y unos principios correctos, que seremos un país en donde cada uno de sus habitantes está luchando por mejorarlo, porque es nuestra casa, es el lugar en donde vivimos, el lugar que nos vio crecer, que no hace colombianos frente al mundo entero; espero que en un futuro seamos un país más orgulloso de lo que estamos ahora de nosotros mismos, que nos mostremos al mundo no más como un país de narcotráfico, y de guerrillas, de muertes e injusticias. Quiero que en un futuro nos destaquemos frente al mundo como un país finalmente desarrollado, habitado por personas que fueron capaces de dar su tiempo para hacer de Colombia un país finalmente con paz, un país desarrollado, un país que al fin puede dormir tranquilo, que no tendrá atentados cada semana, un país en el que no hay más muertos de los que había ayer, un país feliz, pero no perfecto; la perfección no lleva a nada bueno  nunca; pero sí podemos aproximarnos a ella con pasos firmes y positivos.

Como lo he pensado siempre y como seguiré pensando: La verdad es la base de todo triunfo personal y colectivo, si logramos la verdad en nuestro país, obtendremos una cantidad de beneficios (como la paz) que ahora no tenemos. Cuando logremos al fin basarnos en políticas verdaderas, podremos lograr tocar y no soltarnos de la tan anhelada paz. Es un camino largo el que falta recorrer y cometer unos cuantos errores más para poder llegar al resultado final, pero estoy completamente segura que si cada uno de nosotros pone algo de esto y formamos una gran maza de personas dispuestas a luchar por nuestro país, lo lograremos y podremos al fin sentarnos a ver la obra final.

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